El peligro de los microplásticos y la importancia de reducirlos en los procesos de lavado

Los microplásticos, que pueden encontrarse en productos tan dispares como los cosméticos o los neumáticos, han sido unos auténticos desconocidos hasta hace una década. Sin embargo, cada vez son más frecuentes los estudios que hablan de la presencia de microplásticos en nuestro entorno, desde mareas que inundan los mares, hasta pedazos diminutos que contaminan lugares remotos como el Ártico o tan cercanos como el aire que respiramos.

La contaminación por este tipo de contaminantes, asociada al lavado de prendas sintéticas y por tanto a la lavandería, representa el 35 % de los microplásticos primarios que se encuentran en nuestros océanos, suponiendo un peligro para el medio marino y para todas las criaturas que habitan en él. Además, esto genera también un impacto en la vida de los humanos ya que, según los últimos estudios, se calcula que ingerimos anualmente entre 39.000 y 52.000 microplásticos a través del pescado que consumimos, lo que ha provocado que incluso se lleguen a encontrar restos de estos contaminantes en placentas humanas.

Pero ¿cómo se produce esta contaminación? La respuesta es muy sencilla y es que a través del lavado se desprenden minúsculas fibras de microplásticos de los tejidos que impregnan el agua. A partir de ahí, estos diminutos residuos, invisibles al ojo humano, también logran sortear el filtro de las plantas de tratamientos de aguas residuales y llegan a los océanos de manera masiva. Se estima que una planta depuradora deja pasar alrededor de 21 mil millones de microfibras plásticas al año lo que supondría, entre Estados Unidos y Canadá, más de 800 toneladas anuales de minúsculos residuos vertidos directamente al mar.

Por eso es tan importante que, tanto lavanderías industriales como fabricantes de maquinaria y organizaciones gubernamentales, sean conscientes de esta problemática para poder buscar soluciones que ayuden a la protección del medio ambiente, lo que es y será uno de los motores de cambio para el sector industrial global.

En Girbau comenzamos a ser conscientes de los problemas ambientales que genera nuestra actividad y por ello nos hemos puesto como objetivo reducir la presencia de estos microplásticos en los procesos de lavado. Este propósito se engloba dentro de la agenda de sostenibilidad a varios años vista con el objetivo de reducir nuestra huella de carbono a 0.

La innovación se basa en la búsqueda de nuevas soluciones tanto para mejorar aspectos de la vida cotidiana como para buscar herramientas que contribuyan a construir un futuro más sostenible para preservar nuestro planeta. Para ello, en Girbau apostamos fuerte por la innovación como motor para preservar la actividad económica y avanzar hacia la sostenibilidad global.

 

 

 

 



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